Islamistas quieren separar a chicos y chicas en el baile de graduación de un instituto de Essen
Profesores y alumnos rechazan la propuesta impulsada por motivos religiosos, pero revela una presión creciente del islam en la educación alemána
En un instituto de Essen, Alemania, varios alumnos propusieron que el baile de graduación del Abitur 2025 —el equivalente al bachillerato— se celebrara con separación de sexos. La iniciativa, impulsada aparentemente por motivos religiosos, ha generado un intenso debate en el centro y más allá.
Aunque finalmente la propuesta fue retirada, el hecho de que se planteara ha alarmado a una parte del profesorado, que lo interpreta como un síntoma de desintegración social. «Estoy estupefacto frente a este ejemplo colosal de desintegración», declaró un docente de otro instituto.
Una propuesta documentada
El intento de dividir la fiesta en función del género no fue una ocurrencia improvisada. Los alumnos promotores se informaron previamente de los aspectos legales, invocando que el Abi-Ball es una fiesta privada, y por tanto fuera del alcance normativo del centro. Sin embargo, el profesorado del curso rechazó unánimemente participar si se hacía así. Esta posición debilitó la propuesta y, según el director, sólo unos pocos alumnos la defendían realmente.
Conflictos constantes relacionados con normas religiosas
Este caso no está aislado. Varios centros de Essen informan de conflictos constantes relacionados con estrictas normas religiosas. Hay alumnos que boicotean clases de natación o salidas escolares, y profesores que han vivido situaciones incómodas, como estudiantes que se niegan a darles la mano durante la ceremonia de graduación.
Otra situación que preocupa es la presión entre alumnos. Según testigos docentes, algunas chicas llevan el velo sólo por miedo a las represalias otros estudiantes musulmanes. “Hay chicas que se cubren sólo para ir a clase, porque tienen miedo a un grupo que las vigila y juzga", explica un profesor. El padre de una alumna cristiana confirma que su hija ha sido criticada por llevar tops sin mangas o pintarse las uñas: "Le dicen que esto es haram”, afirma.
El problema con el islam no es local, es estructural
Los casos de Essen no son excepcionales. En otros puntos de Alemania, como Berlín, se han denunciado también situaciones preocupantes. En una escuela de la capital, alumnos musulmanes se han negado a jugar con compañeros no musulmanes. En otro centro, un profesor gay recibió agresiones verbales y amenazas tales como "marcha de aquí, aquí manda el islam". Estos hechos confirman una realidad incómoda: el fundamentalismo religioso no sólo amenaza la convivencia, sino también los valores básicos de la escuela democrática.
Semejantes
El 40% de los estudiantes musulmanes de Berlín quieren los preceptos del Corán en clase
Unos padres musulmanes llevan la escuela a la justicia alemana para que su hija no vaya de excursión
Un profesor belga convertido del islam en el catolicismo denuncia amenazas de sus alumnos musulmanes
El proyecto Barxiluna convirtió 80 años de al-Ándalus en una deuda eterna de Barcelona con el islam
Alemania impide ser funcionario por vínculos con los Hermanos Musulmanes
Mujeres musulmanas plantan cara a la presión por el hiyab en niñas en una mezquita de Vigo
Minneapolis adapta los préstamos municipales a la ley islámica
Condenado en Reino Unido por una broma sobre el islam en las redes sociales
La sharia llega a las piscinas de Roma con franjas sólo para mujeres
El gobernador de Texas frena a los lavapiés musulmanes en el aeropuerto de Dallas
El 40% de los estudiantes musulmanes de Berlín quieren los preceptos del Corán en clase
El islam protagoniza el 85% de los conflictos religiosos en las empresas francesas
Unos padres musulmanes llevan la escuela a la justicia alemana para que su hija no vaya de excursión
Llega la logística halal: camiones y almacenes separados para la comida de los musulmanes
El matrimonio islámico en Catalunya exige que un tutor autorice a la mujer
Sevilla tendrá una mezquita de 10 millones de euros con sanidad para los musulmanes
















