"Maricón, vete de aquí. Aquí manda el islam", es lo que dicen a un profesor de Berlín
Un profesor de baja por estrés explica la experiencia después de años de acoso en una escuela pública con mayoría de alumnos musulmanes
Alemania. Escuela pública. Siglo XXI. Pero para Oziel Inácio-Stech, profesor en Berlín, el escenario se ha parecido más a un régimen teocrático que a una democracia europea. Durante años, este profesor abiertamente homosexual y judío ha sido víctima de insultos, desprecio y amenazas por parte de alumnos, mayoritariamente de familias musulmanas.Una de las frases que más a menudo debía oír resumía todo el rechazo: “Maricón, vete de aquí. Aquí manda el islam"”
El caso, publicado por Remix News, muestra hasta qué punto la intolerancia religiosa puede dejar desamparados a quienes viven de acuerdo con los valores occidentalesLejos de recibir apoyo institucional, este profesor ha acabado con un diagnóstico de estrés postraumático.
El islamismo impone la ley del silencio
Inácio-Stech no fue el único. Otros profesores del mismo centro han descrito un ambiente de censura ideológica y miedo. Cuestionar actitudes machistas, homófobas o fanáticas de algunos alumnos es percibido como “islamofobia”. Según el mismo artículo, otros profesores del centro han denunciado una carencia de apoyo institucional en casos similares. Este chantaje moral ha logrado su objetivo: callar a las víctimas y blanquear a los agresores.
El profesor afirma que, a pesar de haber informado de la situación, las autoridades escolares no tomaron medidas efectivas. El caso escaló hasta provocarle problemas de salud mental y la necesidad de baja médica.
El Ayuntamiento de Berlín responsable del centro no ha realizado declaraciones públicas sobre este caso concreto. Sí admite que en los últimos años se han registrado diversas denuncias relacionadas con la convivencia en centros educativos multiculturales. La mayoría por cuestiones de religión, género y orientación sexual.
La tensión multicultural de las escuelas alemanas
Según un informe del sindicato de educadores GEW (Gewerkschaft Erziehung und Wissenschaft), varios centros escolares de Berlín y otras ciudades alemanas han informado de un aumento de tensiones culturales y religiosas en el aula. En algunos casos, profesores han denunciado presiones por no hablar de educación sexual, evitar referencias al Holocausto u omitir contenidos relacionados con la diversidad LGTBI.
Situaciones similares se han reportado en otros países europeos. En Francia, profesores han denunciado presiones para evitar contenidos sobre libertad de expresión, sexualidad o el Holocausto. En Suecia, maestros de centros públicos han alertado sobre la influencia de normas religiosas en la educación de chicos y chicas en barrios con alta concentración migrante. En Austria, profesores de centros de acogida han relatado escenas de cridoria en árabe, partidos de fútbol en el aula y nulo respeto por la autoridad, generando preocupación por el futuro de la convivencia escolar.
Semejantes
El proyecto Barxiluna convirtió 80 años de al-Ándalus en una deuda eterna de Barcelona con el islam
La policía alemana investiga a la cocinera de una guardería por servir cerdo a los musulmanes
Las obras de reforma de institutos públicos de EE.UU. incluyen oratorios y lavapiés para musulmanes
Aparecen carteles con el mensaje "violeo a las cristianas" en Italia
Musulmanes expulsan a chicas en bikini de un parque de Venecia porque se sienten “provocados”
La izquierda de Dinamarca quiere prohibir la llamada a la oración "porque esto no es Islamabad"“
Kazajistán ya ha multado a más de 1.600 mujeres por llevar burka o niqab
Un grupo de mujeres difunde imágenes de sus maridos con burka y la broma enoja a los musulmanes
El segundo partido de Suecia propone prohibir el hiyab
La policía de Gales registrará comentarios que considere "hostiles" contra el islam
El proyecto Barxiluna convirtió 80 años de al-Ándalus en una deuda eterna de Barcelona con el islam
Un padre musulmán denuncia a un club de judo sueco porque no adapta el saludo al islam
Musulmanes prohíben cocinar cerdo en unas barbacoas públicas de Austria
Un gran comercio de Bélgica abre la campaña de verano con una mujer en burkini
















