Bonpreu patrocina un iftar en Lleida en el que participa una predicadora conservadora del islam
El encuentro religioso del Ramadán en Lleida se presenta como "acto de convivencia". Incluye una conferencia titulada "Ramadá en España: memoria, identidad y pertenencia", a cargo de Aicha Fernández.
El viernes 13 de marzo se celebrará en el polideportivo de Cappont de Lleida un acto religioso vinculado al islam. Se trata de la nueva tradición creada en Occidente del iftar comunitario que sigue un ritual establecido: se hace la llamada a la oración, la oración colectiva y posteriormente la cena con la que se rompe el ayuno. Según el programa difundido por los organizadores, el acto incluirá también una conferencia titulada «Ramadán en España: memoria, identidad y pertenencia» a cargo de la predicadora musulmana Aicha Fernández.
El evento está organizado por la entidad Integra Lleida y cuenta con la colaboración de diversas entidades y patrocinadores. Entre ellos figura Esclat, la cadena de supermercados del grupo Bonpreu, así como el Ayuntamiento de Lleida, que también apoya institucionalmente. Aunque el iftar es un ritual religioso propio del Ramadán destinado a los fieles musulmanes, en los últimos años se ha consolidado en algunas ciudades como un acto público abierto y presentado como iniciativa de convivencia. El acto también busca dar visibilidad a esta celebración religiosa y al islam por lo general normalizando así su presencia en el espacio público.
¿Quién es Aicha Fernandez?
Aicha Fernández es una divulgadora religiosa que difunde contenidos sobre islam a través de las redes sociales y conferencias. El nombre con el que se presenta públicamente tampoco es casual. Fernández utiliza el nombre de Aixa en referencia a Aixa bint Abu Bakr, una de las esposas del profeta Mahoma y una figura central de la tradición islámica. Según numerosos relatos de la tradición clásica (hadith), el matrimonio se concertó cuando Aixa era muy joven y el sexo habría empezado cuando ella tenía nueve años y 53. La propia Fernández explica en uno de sus vídeos que «quise adoptar ese nombre como parte de mi identidad» y que esta figura histórica «me cautivó y me inspiró y hoy sigue siendo todo un referente para mí».
El discurso que difunde Fernández presenta el islam no sólo como una religión, sino como un sistema normativo que debe ordenar la vida privada y las relaciones personales de los fieles. Al hablar de las relaciones sentimentales rechaza explícitamente el modelo habitual en Occidente basado en el amor entre dos personas para encontrar la felicidad. Según expone, cualquier relación debe plantearse con la intervención de la familia y bajo la supervisión de los padres: «cuando te gusta una persona, lo mejor es ir a hablar con tus padres» y organizar «una reunión en casa con la presencia de tu familia». También advierte que "si no se presenta a la familia, no hay compromiso real". En este esquema, la relación sentimental queda integrada en un marco familiar y religioso y sólo se considera legítima cuando se formaliza con el matrimonio islámico: «la forma de hacer esta relación halal es haciendo el matrimonio, el nikah». Y es así porque defiende que las normas religiosas no deben adaptarse al contexto actual: «no podemos venir 1.400 años después a redefinir el Corán y las leyes establecidas».

Fernández también presenta el Ramadán no sólo como una práctica espiritual, sino como una suerte de método de salud universal. En uno de sus vídeos defiende que el ayuno tiene supuestos beneficios médicos y llega a afirmar que «hacer ayuno casi debería ser una obligación para todos, sea musulmán o no». Según explica, el ayuno del Ramadán ayudaría a "reparar el ADN", "rejuvenecer las células" y prevenir enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson. Este tipo de argumentos, que mezclan referencias científicas con justificaciones religiosas, forman parte de un discurso habitual en algunos entornos de predicación islámica contemporánea. La idea es presentar el Ramadán en clave healthy wellness y convertir una práctica religiosa en una recomendación de salud o bienestar.
Este conjunto de posicionamientos dibuja el perfil de una predicadora religiosa que defiende la vigencia literal de las normas islámicas en ámbitos como las relaciones personales, la moral sexual o los hábitos de vida. En este contexto, su participación en un acto presentado como iniciativa de convivencia –con el apoyo del Ayuntamiento de Lleida y el patrocinio de Bonpreu– refleja una tendencia cada vez más habitual: la vinculación de instituciones públicas y empresas con eventos donde también se difunden este tipo de mensajes religiosos en el espacio público.
Más sobre Ramadán
Los musulmanes de Italia aprovechan el 1 de mayo para exigir días festivos en el calendario laboral
Sant Andreu hace el Ramadán con una sala de oración en la sede del distrito
La policía de Nueva York explica que ponen luces de Ramadán para “educar” a los no musulmanes
Pep Guardiola regaña a los aficionados que silban durante la pausa por el Ramadán
La UAB se arrodilla ante el islam: salas de oración, imán y catering por Ramadán
La policía de Gales registrará comentarios que considere "hostiles" contra el islam
El proyecto Barxiluna convirtió 80 años de al-Ándalus en una deuda eterna de Barcelona con el islam
Un padre musulmán denuncia a un club de judo sueco porque no adapta el saludo al islam
Musulmanes prohíben cocinar cerdo en unas barbacoas públicas de Austria
Un gran comercio de Bélgica abre la campaña de verano con una mujer en burkini
Un Allahu Akbar en el WiFi de un avión en Málaga retrasa tres horas y media un vuelo de KLM
Más del 40% de los jóvenes musulmanes de Viena prefieren la ley islámica a las leyes de Austria
El independentismo de izquierdistas musulmán gana las elecciones al Parlamento de Gales


















