Alemania ya no puede pagar la seguridad de los mercados de Navidad
Cierran para siempre los mercados de Navidad de Hamburgo-Rahlstedt, Overath y Rostock y decenas de pequeños pueblos. No pueden asumir el precio de protegerse de los islamistas.
La cultura navideña alemana está colapsando. Cada año hay más mercados que cierran por falta de dinero y motivo principal no es la carencia de visitantes: es el precio de la seguridad. Tras el atentado de Berlín de 2016, y muy especialmente del ataque de Magdeburgo de 20 de diciembre de 2024, las normas de protección se han endurecido: vallas, pilones de hormigón, acceso controlado y cuidados intensivos. Pero muchos organizadores, sobre todo en municipios pequeños, no pueden asumir estos gastos.
El mercado de Navidad de Rahlstedt ha cerrado para siempre después de años de pérdidas constantes; en Overath el ayuntamiento ha descartado volver a montarlo porque la seguridad ya superaba el presupuesto. Muchos pueblos de Sajonia, Renania del Norte-Westfalia y Mecklemburg se han visto obligados a cancelar o reducir sus mercados por falta de voluntarios, recursos y sobre todo porque los ayuntamientos no quieren asumir el riesgo.
El 20% de los ingresos van a seguridad
Los costes se han disparado en todo el país. Según el portal Kommunal.de, los gastos de seguridad para un mercado medio se han multiplicado por cuatro en una década. En Dresde, el Striezelmarkt –uno de los más antiguos de Europa– destina cerca de 4 millones de euros sólo a seguridad, según datos municipales. En Magdeburgo, los organizadores calculan que uno de cada cinco euros de ingresos se va a medidas de protección, incluyendo bloqueos de acceso, vigilancia policial y seguros adicionales.
El diario Foco cita a un responsable de la policía de Hannover: “Los mercados pequeños no pueden costear lo que ahora es obligatorio por ley. Los costes mínimos para seguridad superan fácilmente 80.000 euros, aunque sólo haya unas cuantas paradas.” El exministro del Interior de Renania-del-Norte-Westfalia, Ralf Jäger, lo resume: “No podemos proteger cada evento con criterios de riesgo máximo. Si seguimos así, los pequeños mercados desaparecerán y sólo quedarán los grandes, comerciales e impersonales.”
Los grandes mercados turísticos sobreviven gracias al volumen y al patrocinio, pero los de barrio y parroquia se rinden. Enallí donde antes había puestos y glühwein, hoy hay vallas metálicas y silencio. Alemania se encuentra frente a una realidad incómoda: no puede pagar la seguridad de su propia tradición más popular.
Los terroristas han ganado
La cancelación de mercados de Navidad es el reconocimiento de que los terroristas han logrado su objetivo. Pero el problema va más allá y afecta a todo tipo de actos multitudinarios. El Festival de Otoño de Kessenich, en Bonn, declaró que había tenido que cerrar debido a la “incapacidad de implementar un concepto de seguridad viable que cumpla los requisitos actuales”. Ahora, la situación en Alemania es que cada acto que implique la presencia de mucha gente necesita unas medidas de seguridad extraordinarias que alguien debe pagar. los organizadores reclaman al estado que se haga cargo de ellos pero no lo hace.
Así, el miedo y la desconfianza se han convertido en un coste añadido de la vida pública, una factura que nadie quiere asumir pero que condiciona cada celebración colectiva.
Más sobre Alemania
Unos padres musulmanes llevan la escuela a la justicia alemana para que su hija no vaya de excursión
La policía alemana investiga a la cocinera de una guardería por servir cerdo a los musulmanes
Los Verdes alemanes presentan medidas para fomentar la vida islámica
Más Percepciones de
Unos padres musulmanes llevan la escuela a la justicia alemana para que su hija no vaya de excursión
Llega la logística halal: camiones y almacenes separados para la comida de los musulmanes
El matrimonio islámico en Cataluña exige que un tutor autorice a la mujer
Sevilla tendrá una mezquita de 10 millones de euros con sanidad para los musulmanes
El islamismo británico ya habla de entrenar a los musulmanes en artes marciales en las mezquitas
Kazajistán ya ha multado a más de 1.600 mujeres por llevar burka o niqab
Un profesor belga convertido del islam en el catolicismo denuncia amenazas de sus alumnos musulmanes
Kazajistán quiere acabar con los imanes de TikTok
Francia prohíbe definitivamente el burkini en las piscinas municipales
Aparecen carteles con el mensaje "violeo a las cristianas" en Italia
Musulmanes expulsan a chicas en bikini de un parque de Venecia porque se sienten “provocados”
La izquierda de Dinamarca quiere prohibir la llamada a la oración "porque esto no es Islamabad"“
















