Un nuevo contrato de Barcelona impone el menú halal a los servicios sociales del Eixample
El contrato también exige que 20% de trabajadores reflejen la «diversidad cultural y lingüística».
Imagen ilustrativa // IA
[social-share align="right" style="button" mobile_app="desktop"]
[social-share align="center" style="icon" mobile_app="mobile"]
El Ayuntamiento de Barcelona ha publicado un nuevo contrato de más de 762.000 euros para poner en marcha un servicio social en el distrito del Eixample. El nuevo servicio ofrecerá apoyo a familias con niños de hasta 16 años que tienen problemas sociales o familiares. Incluirá actividades para los niños, talleres para los padres, ayuda para mejorar la convivencia en casa y atención psicológica y educativa. También dispondrá de un espacio donde las familias podrán preparar y compartir las comidas con alimentos proporcionados por la empresa que gestione el centro.
El pliego de condiciones del contrato establece, en la página 21, que las comidas deberán adaptarse a las necesidades religiosas de las familias. El texto dice que hay que tener en cuenta «alergias e intolerancias alimentarias u otras prescripciones médicas, así como preferencias según criterios religiosos o culturales». Esto permite que las familias musulmanas pidan alimentos que cumplan las exigencias alimentarias del islam. El documento no menciona expresamente el menú halal, pero esta cláusula permite adaptar las comidas a sus necesidades espirituales.
El 20% de los trabajadores deben tener diversidad
El pliego administrativo del contrato, en las páginas 43 y 44, exige que al menos el 20% de los trabajadores acrediten «conocimientos lingüísticos y culturales diversos». El Ayuntamiento justifica esta exigencia porque el 29,9% de los habitantes del Eixample son extranjeros. Esto significa que saber catalán y castellano y tener la formación profesional necesaria puede no ser suficiente para cubrir ese 20% de la plantilla. Un candidato que cuente con estas aptitudes podría quedar descartado para estos puestos en favor de otro que pueda demostrar los conocimientos culturales o lingüísticos adicionales requeridos.
El pliego también establece cómo se pueden acreditar estos conocimientos: certificados de idiomas de un nivel mínimo B1, pero también vínculos con otros países, como la nacionalidad, el lugar de nacimiento, los estudios o la experiencia laboral. Por tanto, no se valora solo qué sabe hacer un trabajador, sino que también se pueden utilizar datos de su trayectoria personal para acreditar la «diversidad». Un catalán que solo haya estudiado y trabajado en Catalunya puede tener más dificultades para cumplir este requisito que un candidato con vínculos acreditables con el extranjero, aunque ambos tengan la misma cualificación profesional.
Del halal escolar al halal social
Adaptar los menús a las normas islámicas no es nada nuevo en Barcelona. En 2016, el Consorcio de Educación aprobó una disposición que obligaba a los comedores escolares a ofrecer menús adaptados a las creencias religiosas de las familias. En las escuelas infantiles municipales se eliminó el cerdo de los menús, mientras se mantenía la opción halal. La diversidad religiosa ya tenía consecuencias directas en la alimentación de los niños.
Un análisis de los menús de 65 escuelas públicas de Barcelona reveló que en 15 centros no se servía cerdo ningún día del mes y que en muchos otros su presencia era mínima. También se documentó que en las escuelas de Barcelona el halal es para todos, aunque no ofrezcan un menú religioso diferenciado. La adaptación a las exigencias musulmanas ha acabado determinando el menú general.
Ahora, el nuevo contrato del Eixample extiende esta adaptación religiosa a los servicios sociales y abre la puerta a comprar aún más carne halal con fondos públicos. Detrás de esta certificación hay un negocio de tasas y auditorías religiosas: organismos islámicos cobran por verificar que los mataderos, las fábricas y los procesos industriales cumplen las normas del islam. Además, el sacrificio halal exige degollar a los animales sin aturdimiento previo, una práctica que, según ha demostrado la ciencia occidental, causa sufrimiento.
El resultado es que unas normas religiosas de hace catorce siglos están ganando terreno en los servicios públicos de Barcelona, hasta el punto de dictar qué se compra, qué se cocina y cómo se gasta el dinero de los contribuyentes. Las adaptaciones por motivos religiosos dejan de ser una decisión privada y pasan a ser una obligación contractual de la Administración. Poco a poco, los requisitos religiosos del islam se están abriendo paso en cada vez más ámbitos de los servicios públicos de Barcelona, hasta el punto de convertirse en condiciones que las autoridades incluyen en sus contratos.
Más halal
El Instituto Halal de la Junta Islámica rechaza el aturdimiento de los pollos antes del sacrificio
Una residencia de estudiantes en Escocia impone la ley islámica en las zonas comunes
Llega la logística halal: camiones y almacenes separados para la comida de los musulmanes
El proyecto Barxiluna convirtió 80 años de al-Ándalus en una deuda eterna de Barcelona con el islam
Un padre musulmán denuncia a un club de judo sueco porque no adapta el saludo al islam
Musulmanes prohíben cocinar cerdo en unas barbacoas públicas de Austria
La policía alemana investiga a la cocinera de una guardería por servir cerdo a los musulmanes
Los obispos italianos promueven el Corán en las escuelas como «palabra revelada de Dios»
Austria excluye a una aspirante musulmana a policía que se negaba a trabajar con hombres
Cazan a un musulmán en Tarragona y a otro en Vilafranca del Penedès por actividad yihadista
La ley de Allah ya tiene un tribunal de la sharia en Italia
El Instituto Halal de la Junta Islámica rechaza el aturdimiento de los pollos antes del sacrificio
Un musulmán decapita una estatua de San José en una iglesia de Francia
La justicia alemana da la razón a un instituto que prohíbe rezar a los alumnos musulmanes
La Generalitat quiere que haya salas de oración en las empresas para que los musulmanes puedan rezar
Un estado alemán detecta 358 matrimonios infantiles musulmanes y no piensa hacer nada
United Airlines retira del servicio a un piloto musulmán por justificar el terrorismo


















