Un juez en Estados Unidos ordena instalar un váter orientado a La Meca para un imán terrorista encarcelado
Un clérigo de Al Qaeda logra una concesión más en su peculiar «yihad del inodoro». Ahora pide que le pongan asistentes para lavarlo y poder rezar limpio.
Abu Hamza al Masri, conocido como “el imán del gancho”, es uno de los clérigos islamistas más famosos y temidos del Reino Unido. Predicó odio en Londres donde defendía a Al Qaeda y justificaba atentados como los del 11 de septiembre. Se le ha relacionado con el secuestro de turistas británicos en Yemen en 1998, donde cuatro personas murieron. También con la protección de figuras terroristas y con el intento de crear un campo de entrenamiento de Al Qaeda en Oregón.
En 2012 fue extraditado a Estados Unidos después de un largo proceso judicial. En 2015, un tribunal federal le condenó a varias cadenas perpetuas por sus vínculos con el terrorismo y por su papel en actividades yihadistas. El apodo de “imán del gancho” viene de la prótesis metálica que lleva en la mano derecha. Perdió los dedos manipulando explosivos en su paso por Afganistán. Su imagen, con el gancho ya menudo con un ojo vendaje, se convirtió en símbolo del fanatismo islamista en los medios británicos.
La batalla de Hamza por seguir la sharia en prisión
Una vez encarcelado en Estados Unidos, Abu Hamza empezó una nueva batalla. Ya no con sermones ni armas, sino con abogados. Argumenta que, según la sharia, necesita unas condiciones especiales para mantenerse “puro” y poder cumplir con las cinco plegarias diarias.
Reclamó comida halal y el derecho a participar en plegarias colectivas. También exigió duchas adaptadas con varios surtidores, incluido uno a baja altura para realizar las abluciones antes de rezar. Además, logró un cepillo de pelo, un cepillo eléctrico de dientes y servicios de corte de uñas a cargo del contribuyente norte americano.
Pero su obsesión es el aseo. Denunció que sin un sistema adecuado no podía limpiarse según la ley islámica. Primero le dieron un cepillo especial, que rechazó. Después reclamó un bidé y que el inodoro estuviera orientado hacia La Meca. Finalmente, un juez le dio la razón y la cárcel instaló bidés y aseos especiales en su celda.
La “yihad del inodoro» ahora incluye a asistentes que lo laven
Ahora el clérigo exige un paso más en su yihad del váter. Reclama que la cárcel le proporcione asistentes personales que le ayuden a lavarse cada vez que hace sus necesidades. Asegura que sus prótesis no le permiten cumplir con los rituales de pureza que su religión le impone antes de rezar. Sus abogados defienden que negarle esta ayuda vulnera la Constitución de Estados Unidos, que garantiza el libre ejercicio de la religión incluso para un condenado por terrorismo.
Su queja es que el sistema penitenciario no tiene en cuenta a la sharia. Según la ley islámica, los musulmanes deben cumplir unas normas estrictas de higiene antes de rezar. No pueden orinar de pie, no pueden tener la espalda girada en La Meca cuando hacen sus necesidades y, sobre todo, deben lavarse con agua después de ir al baño porque el profeta no utilizaba papel.
El ritual implica una cuidadosa limpieza de las partes íntimas para garantizar el estado de pureza necesario para la oración. Según la sharia, después de ir al baño, el proceso incluye pasar el dedo del medio de la mano izquierda varias veces desde el ano hasta el escroto y después utilizar el pulgar y el índice alrededor del pene para extraer cualquier resto de orina. Abu Hamza asegura que, debido a sus prótesis, no puede hacerlo solo y por eso exige asistentes personales que le ayuden a cumplir estos preceptos.
El coste de la libertad religiosa
El caso ha puesto en evidencia un dilema que divide a jueces y opinión pública. Por un lado, la Constitución estadounidense protege el derecho a practicar la religión incluso dentro de la cárcel. Por otro, se trata de un hombre condenado a cadena perpetua por terrorismo, que ha logrado privilegios extraordinarios a expensas de los contribuyentes.
Cada vez que la justicia le da la razón, aparece una nueva demanda. Comida halal, plegarias, duchas adaptadas, cepillos, corte de uñas, inodoros con bidé orientados a La Meca y ahora asistentes personales. Nadie sabe dónde terminará esta “yihad del inodoro” pero las batallas judiciales y las adaptaciones han costado ya más de 100.000 dólares. Y todo sin saber cuál será el verdadero límite de la libertad religiosa entre los muros de una prisión de máxima seguridad.
Más sobre Estados Unidos
La gobernadora «feminista» de Nueva York se pone el hiyab
Minneapolis adapta los préstamos municipales a la ley islámica
El gobernador de Texas frena a los lavapiés musulmanes en el aeropuerto de Dallas
Minnesota adopta una bandera que recuerda a la de Somalia porque representa mejor “las comunidades”
Un parque acuático público de Texas se anuncia como espacio "sólo para musulmanes"“
Las obras de reforma de institutos públicos de EE.UU. incluyen oratorios y lavapiés para musulmanes
Una mezquita dice que la grúa es de extrema derecha porque se lleva a los coches de los fieles
Más Percepciones de
Kazajistán amenaza con cerrar escuelas privadas que permitan el hiyab
Una universidad católica de Bélgica incorpora cánticos islámicos en la misa de apertura del curso
Condenado en Mallorca por violencia de género por imponer el hiyab, controlar y agredir
Quien es Fatiha El Mouali, mucho más que la inmigrante desvalida del diario ARA
Profesora musulmana en Flandes prefiere el paro a quitarse el hiyab
Ni la Chechenia islamizada de Kadírov quiere mujeres con la cara tapada con el niqab
Huelga feminista en Austria para defender el velo islámico en menores de 14 años
Transcripción de la glosa de Ramon Cotarelo en Ripoll por la Diada 2026
La gobernadora «feminista» de Nueva York se pone el hiyab
Imam en Alemania: «Todo musulmán conoce a otro que vota por la AfD”
El independentismo escocés saca banderas de Escocia para no incomodar a los inmigrantes
Feministas de Francia se ponen el pañuelo musulmán contra la posible prohibición
Defensores de los derechos humanos en Francia quieren prohibir el debate sobre el velo islámico
Austria prepara la prohibición del islam político de los Hermanos Musulmanes
















