Fernando Alonso ha recibido un alud de críticas tras presentar su nuevo casco para el Gran Premio de Arabia Saudita. ¿El motivo? La imagen del piloto junto a la diseñadora saudí Sara Turkestani, completamente cubierta con un burka.
Sólo se le veían los ojos. Alonso sonríe. Ella, no lo sabemos. La fotografía ha sido publicada por el patrocinador Aramco, y ha encendido las redes.
“Vergüenza”, “complicidad”, “normalización”
Muchos usuarios han calificado la imagen de “vergonzosa”. Otros hablan directamente de sumisión, esclavitud y violencia simbólica. Algunos denuncian que Alonso y su escudería están ayudando a “blanquear” regímenes que oprimen a las mujeres.
Hasta ahora Fernando Alonso no ha hecho ninguna declaración. Sin embargo, el debate se ha extendido mucho más allá del mundo del motor.
Se llama Blue Light Hijab y ha nacido de la colaboración de la policía de Leicester con la universidad. El diseño despierta el interés de otros cuerpos policiales, servicios de emergencia y sector privado.
El espacio de restauración halal incluye una peluquería para mujeres que llevan hiyab que se define como “espacio seguro” porque no existen ni hombres ni ventanas.
Los discursos de LFI y de los Verdes revelan una izquierda sometida a los valores del islam, atrapada entre laicidad, cálculo electoral y la aparición de candidaturas "comunitarias".
La ley contra los velos faciales se aprobó en verano, pero no existían sanciones. Hasta ahora la hacían cumplir sobre todo los centros comerciales que impedían la entrada a personas con el rostro cubierto.
Una investigación con cámara oculta en Brescia muestra a un líder espiritual que afirma que casarse con una niña de 9 años es correcto porque “es una mujer”.
El Ministerio del Interior vigila municipios en los que se presentan candidatos con vínculos sospechosos con los Hermanos Musulmanes en listas convencionales.
Las nuevas leyes de laicidad de Quebec limitan especialmente el uso del hiyab en sectores clave. Algunos musulmanes denuncian que ese endurecimiento legal genera un clima creciente de hostilidad.
Alemania cerró la mezquita del Imam Ali de Fráncfort para difundir mensajes radicales. Ahora difunde el mensaje en una carpa callejera con el tráfico cortado.
Alimentària 2026 vuelve a romper los límites entre religión y mercado con el IV Congreso Internacional Halal. La norma religiosa se presenta como criterio inclusivo, ético y sostenible, pero obvia el sufrimiento animal y la financiación a una religión.
El informe del Ministerio del Interior francés sobre los Hermanos Musulmanes incluye al club dentro de la red de asociaciones deportivas bajo influencia islamista.
Intelectuales marxistas, activistas y diputados marroquíes, entidades subvencionadas y otros autores redefinieron los límites del debate para convertir la crítica al islam en racismo.
En 2016, la Consejera de Gobernación visitó la mezquita Tariq Bin Ziyad, guerrero conquistador de la Península Ibérica. No garantiza el acceso de las mujeres ni consta en el registro oficial.
La norma puede penalizar la demanda de expulsión de radicales, pero excluye de responsabilidad penal los discursos de odio si están en el dogma de una religión.
Redouane Ahrouch afirma que el proyecto de un estado islámico en Bélgica se conseguirá "con la ayuda de Alá y la democracia". Ya dijo hace unos años que todavía no "porque habría que cortar demasiadas manos".
FEMYSO es una federación juvenil musulmana europea señalada reiteradamente por vínculos con los Hermanos Musulmanes. Ha lanzado una encuesta para confirmar que las universidades catalanas y europeas son espacios hostiles para estudiantes musulmanes.
Kate Hollern (Partido Laborista) recibió amenazas de muerte e insultos por motivos religiosos durante la campaña en el Parlamento. Su rival era el musulmán Adnan Hussain.
¿Qué hay de malo al incitar a una intensa aversión a una religión si las actividades o las enseñanzas de esa religión son tan escandalosas, irracionales o abusivas de los derechos humanos que merecen ser intensamente detestados? .-Rowan Atkinson