Consumidores en Francia reclaman el derecho a saber si compran carne halal halal
Recogen firmas para reclamar transparencia para que los consumidores sepan si compran carne religiosa.
Una petición ciudadana publicada en Change.org ha empezado a recoger firmas en Francia para exigir que toda la carne indique claramente el método de sacrificio. Los promotores denuncian que una parte creciente de los productos cárnicos provienen de sacrificio ritual islámico halal, un sistema que prescinde del aturdimiento previo. Sin embargo, esta información no se indica en ninguna parte. El consumidor no sabe cómo ha muerto el animal ni qué estructuras religiosas financia con su compra.
Todo ello contrasta con la obsesión institucional por otras etiquetas supuestamente “progresistas”, como los sellos ecológicos o nutricionales, que se exigen hasta el último detalle a los productores locales. Mientras se fiscaliza la huella de carbono o el origen kilométrico de los alimentos, se normalizan sin debate prácticas vinculadas a criterios estrictamente religiosos.
Contra la halalización de la gastronomía francesa
Los impulsores de la iniciativa denuncian lo que describen como una "transformación silenciosa" de la oferta alimentaria. En los últimos meses, varias cadenas de restauración rápida han empezado a sustituir parcial o totalmente sus menús por opciones certificadas halal. KFC prevé restaurantes íntegramente halal, Five Guys ha eliminado el alcohol e introduce carne certificada en algunos locales, Pizza Hut incorpora ingredientes halal y otras franquicias funcionan ya en 100% bajo este modelo. El cambio, de momento localizado, responde a criterios comerciales, pero los promotores temen que acabe extendiéndose por todo el país.
Alertan de que no es sólo una cuestión religiosa. Las certificaciones halal implican circuitos separados, proveedores específicos, cocinas diferenciadas y una logística propia que, en la práctica, empuja a las empresas a estandarizar toda la oferta bajo un solo sistema. Esto puede desplazar progresivamente la carne procedente de las filieras bovinas francesas tradicionales y dejar fuera a ganaderos, mataderos y cooperativas locales. De ahí que reclaman transparencia obligatoria, etiquetado claro y prioridad para el producto nacional, para que el consumidor pueda elegir con información y no por inercia.
Petición rechazada en Reino Unido con críticas de “nazismo”
El debate no es exclusivo de Francia. En Reino Unido, una petición ciudadana con más de 100.000 firmas que pedía prohibir el sacrificio religioso sin aturdimiento llegó al Parlamento británico. A pesar de la evidencia científica sobre el sufrimiento animal y el apoyo popular a la medida, el gobierno optó por mantener la exención religiosa que permite el degüelle de animales conscientes. Durante la sesión, varios diputados musulmanes defendieron abiertamente la práctica en nombre de la fe y de la no discriminación, priorizando los criterios confesionales por encima del bienestar animal.
El momento más polémico llegó cuando el diputado Adnan Hussain comparó las restricciones al sacrificio halal con las leyes antisemitas de la Alemania nazy, sugiriendo que el argumento del bienestar animal podía ser un “pretexto” para perseguir a minorías religiosas. Las declaraciones provocaron perplejidad e indignación, pero no alteraron el resultado final: la petición se rechazó y ni siquiera se permitió el debate sobre un claro etiquetado. Como en Francia, la discusión ya no gira en torno al sufrimiento animal o del derecho a la información, sino de hasta dónde los estados están dispuestos a adaptar la ley a demandas religiosas particulares.
Etiquetado como acto de respeto al consumidor
Más allá del debate identitario o religioso, los impulsores de la campaña insisten en que la cuestión de fondo es la transparencia. Consideran que cualquier ciudadano tiene derecho a saber qué compra, cómo se ha sacrificado el animal y qué modelo productivo o estructura certificadora está financiando con su dinero. Sin esa información básica, el consumidor queda reducido a un simple espectador de un cambio que se produce de espaldas a la sociedad.
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